Eventhough
Brazil has around 2 billion wheel chair users, the
lack of an appropriate infrastructure does not allow
their access to many public and private spaces.
The accessibility issues become even more complex
if taken under consideration the inhabitants who
have mobility impediments: people who are overweight,
blind or senior. “Today, the architectural
barriers do not affect only wheel chair users, that
is why we need to look at the problem as something
bigger”, says the civil engineer Jose Elias
Miziari, who is also the coordinator of CREA/MG’s
Accessibility Commission. The Council from Minas
Gerais was the first to engage in the project “Inaccessible
is Unacceptable”, implemented in 1998, and
as of 2002 it is going to be CONFEA’s plan
for all CREAs around the country.
The bases of the program
is an accord signed, last September, between CONFEA
and the Human Rights National Office that assures
a series of changes to improve access conditions
to those with impediments. To make it possible,
The Federal Council has drawn up an estimate to
be invested in the project. Initiatives like the
ones from Minas Gerais and Pernambuco, through their
CREAs, are an attempt to involve the community,
government leaders and professionals in changing
today’s accessibility concepts. “We
realized that little by little the barriers are
being overthrown and the concern with accessibility
issues is increasing”, says Ângela Barreto,
the coordinator of CREA Pernambuco’s Accessibility
Comission
Some actions can already
be seen, such as the creation of a federal legislation
that was sanctioned in December of last year by
president Fernando Henrique Cardoso.
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Brasil
posee cerca de 2 millones de usuarios de sillas
de ruedas, pero una infraestructura casi inexistente
que permita la mobilidad y el acceso de estas personas
a los más diversos locales. El problema de
la accesibilidad en las ciudades es aún más
grave si se considera a los portadores de deficiencias
visuales, gente mayor de edad, gestantes, obesos
y otras personas con la mobilidad reducida. «Actualmente
las barreras arquitectónicas no son sólo
para las personas que andan en sillas de ruedas,
por eso es necesario pensar en el problema de una
manera más amplia», argumenta el ingeniero
civil José Elias Miziari, coordinador de
la comisión de accesibilidad del CREA/MG.
El Consejo minero fue pionero en el proyecto «Inaccesible
es Inaceptable», implantado en 1998 y que
a partir de 2002 pasará a ser una bandera
del CONFEA, siendo desarrollado uniformemente en
todos los CREAs del País.
La base del programa será
el convenio firmado entre el CONFEA y la Secretaría
de Estado de los Derechos Humanos, vinculada al
Ministerio de Justicia, en septiembre pasado, y
que prevee una serie de acciones que mejorarán
las condiciones de acceso. Para esto, el Consejo
Federal está discutiendo la dotación
de presupuesto que será invertida en el proceso.
Iniciativas como las de los CREAs de Minas Gerais
y Pernambuco buscan inculcar en la sociedad, poder
público y, principalmente, entre los profesionales
de ingeniería y arquitectura, un nuevo concepto
de accesibilidad. «Percibimos que, de a poco,
las barreras están siendo derribadas y el
conocimiento sobre el tema está aumentando»,
afirma Ângela Barreto, coordinadora de la
comisión de accesibilidad del CREA Pernambuco.
Un resultado ya puede
ser observado, la creación de una legislación
federal sobre el tema, sancionada en diciembre del
año pasado por el presidente Fernando Henrique
Cardoso. |