The
responsibility to communicate to the engineers,
architects and agronomists of our Country reminds
me, at the beginning, to my current mission in the
Federal Senate, as the President of the Education
Commission. The formation of human resources in
the technological area, mainly for the professionals
of engineering, architecture and agronomy, represents
an immense challenge, as much for the professors
as for the students. That´s because of the
enormous speed of technological update which they
pass in their professional branches, in their permanently
renewed processes, methods of work and supporting
tools. Besides this, the known creativity of the
Brazilian professionals, that makes all other people
envy our innovations in science, continues to be
fundamental so that we can search for the necessary
solutions in all of the knowledge fields, and in
our activities in general, to keep in the way of
our economic and social development. Thus, my words,
always of hope and optimism, remind the floodgates
of the Itaipu´s Plant, construction that will
always honor national engineering; take a walk in
the fields of Paraná, my State, whose excellent
agronomists I had the honor to command, as Secretary
of Agriculture; e go to the Federal Capital, where
I work today and where the architecture is a model
to the world, all of my words are confident in the
devotion and in the contribution that all of the
Confea´s professionals had always given and
will continue giving to Brazil.
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La
responsabilidad de dirigirme a los ingenieros, arquitectos
y agrónomos de nuestro País me remite,
de inicio, a mi actual misión en el Senado
Federal, como Presidente de la Comisión de
Educación. La formación de recursos
humanos en el área tecnológica, principalmente
para los profesionales de ingeniería, arquitectura
y agronomía, representa un inmenso desafío,
tanto para los docentes como para los estudiantes,
en función de la enorme velocidad de actualización
tecnológica por la que pasan sus ramos profesionales,
en sus permanentemente renovados procesos, métodos
de trabajo y herramientas de apoyo. Junto con esto,
la reconocida inventiva de los profesionales brasileños,
cuyas innovaciones en el campo de la ciencia aplicada
le dan envidia a todos los otros pueblos, continúa
siendo fundamental para que busquemos las soluciones
necesarias a todos los campos del conocimiento,
y también a nuestras actividades en general,
en el rumbo de nuestro desarrollo económico
y social. Así, mis palabras, siempre de esperanza
y optimismo, recuerdan las compuertas de la Usina
de Itaipú, obra que honrará siempre
a la ingeniería nacional; pasean entre los
campos de mi Estado de Paraná, cuyos excelentes
agrónomos tuve la honra de comandar, como
Secretario de Agricultura; y van hasta la Capital
Federal, donde actualmente trabajo y cuya arquitectura
es modelo para el mundo, todas confiantes en la
dedicación y en la contribución para
el Brasil que siempre dieron y continuarán
dando los profesionales del área de actuación
del CONFEA.
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