Roberto Saturnino Braga senator (PT/RJ)
A government is frequently
expected to present a “project” in order
to substantiate its guidelines, priorities, and goals
in a clear and detailed document. In the history of
Brazil we have had at least two examples: President
Kubitschek Plan of Goals, which included only strategic
sectors, and President Geisel´s National Development
Plan II, which was much more complete. The Lula government
intends for its Pluriannual Plan to substantiate its
actions, and accompany them over four years as a State
document. A government project can be a group of a
few essential commitments that define a general vision
of the problems and some of the guidelines to be followed.
The President Vargas Government did not have plans,
but defined a national project. The FHC period prepared
and shelved the “Advance Brazil” program,
but it completely adopted the modernization-globalization
project initiated in the Collor Administration. Lula
took office with three important guidelines that were
emphasized during the campaign: 1) Recover national
sovereignty; 2) Reform the distribution of income
and wealth among Brazilians; 3) Restore the active
organizational presence of the State, at the correct
limits that are needed to re-establish the dynamism
required by the new economy. In the first year of
the Lula Government, the first of these three objectives
was executed through a tremendous effort at domestic
maroeconomic adjustment in order to consoldiate a
foundation and reduce the country’s vulnerability
and restore its sovereignty. |
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Roberto Saturnino
Braga, senador (PT/RJ)
Frecuentemente
se le exige un “proyecto” al Gobierno
como si pudiese estar consubstanciado en un documento
que estableciese, de forma consistente y bien definida,
directrices, prioridades y metas. Tuvimos, durante
la historia del País por lo menos dos ejemplos
con el Plan de Metas de Kubitschek, comprendiendo
solamente sectores estratégicos, y el II PND
de Geisel, mucho más completo. El Gobierno
Lula pretende que el Plan Plurianual, el PPA, se transforme
en un indicador de sus acciones, acompañándolo
a lo largo de sus cuatro años, como un documento
de Estado. El proyecto de un Gobierno puede ser un
conjunto de pocos compromisos esenciales definidores
de una visión general de los problemas y de
algunas directrices que deberán ser seguidas.
El Gobierno Vargas no tuvo planes, pero definió
un proyecto nacional. El período FHC editó
y abandonó en el estante el plan “Avanza
Brasil”, pero adoptó por entero el Proyecto
“modernización-globalización”,
iniciado en la época de Collor. Lula llegó
entonces con tres directrices fuertes, bien acentuadas
durante la campaña: 1) Rescatar la soberanía
nacional; 2) Retomar la distribución de ingresos
y de riqueza entre los brasileños; 3) Restaurar
la presencia organizadora y activa del Estado, dentro
de los límites necesarios para la retomada
del dinamismo indispensable para la nueva economía.
Efectivamente, durante el primer año del Gobierno
Lula, se ha destacado en su empeño con la primera
de las tres directrices, comprendiendo un gran esfuerzo
de ajuste macroeconómico interno con el objetivo
de consolidar una base para la reducción de
la vulnerabilidad y la restauración de la soberanía.
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