Brasilia, 21 de agosto de 2009.
El ministro Minc afirmó que la matriz energética brasileña es aún una das más limpias del mundo. Con todo, “en los últimos años, hube un pequeño empeoramiento, sobretodo, pelas térmicas a óleo y a carbón”. Él afirmó que “una de las discusiones actuales es como garantir la permanencia de una matriz adecuada en materia de eficiencia, energía renovable y emisiones de CO2”.
Recordando de las últimas trabas en el proceso de licenciamiento de hidroeléctricas en Brasil, Minc afirmó que no es posible transformar cuestiones importantes como esa en guerras personales entre ambientalistas y gobierno. Sobre la cuestión eólica, é jugó: “el Brasil está literalmente perdiendo el viento de la historia”. Haciendo una comparación con Portugal, dijo que aquel país tiene un aprovechamiento ocho veces mayor que del Brasil, mismo con apenas tres veces del tamaño del Rio de Janeiro.
Un bueno ejemplo para el licenciamiento, segundo el ministro, es el Plano de la Bacía Hidrográfica del Tocantins que fue llevado para el Consejo Nacional de Recursos Hídricos y contempla las cuestiones de irrigación, licenciamiento y uso múltiplo de la bacía de forma integrada. “Eso no significa licenciamiento en bloque, pero menos casos ‘judicializados’, pues es más integrado y no genera guerra”, él dijo.
La cuestión ambiental, segundo Minc, tiene avanzado en el país. La Carta de los Vientos
lanzada nel Rio Grande del Norte, que considera aspectos prioritarios para desarrollar la energía eólica en el país, es un ejemplo de mejoría. La Carta sugiere la realización de subastas anuales, la reducción de impuestos sobre los equipamientos eólicos, la ligación dos locales más favorables con potencial eólico con la rede de energía, entre otros.
Minc aseguró que el gobierno es en vías de lanzar un plano para que el sector productivo se comprometa a plantar todo el necesario para la producción del carbón mineral. “El Brasil es el único país del mundo que puede ampliar la producción de biocombustibles y alimentos. Tenemos tierras de pecuaria de baja productividad, degradada, de rotación suficientes para ampliar esa producción”, él aseguró.
Empleos verdes: una buena opción para los desafíos del siglo XXI
Segundo el especialista deal Organización Internacional del Trabajo (OIT), Peter Poschen, el Brasil se está convirtiendo en uno de los principales compañeros en empleos verdes, que son todos aquellos empleos que contribuyen para reducir el impacto en el ambiente. Segundo él, “el medio ambiente es más que un tema ambiental, es también social”. Al frisar que las mudanzas climáticas impactan profundamente en el empleo y en la generación de renda, recordó del caso de Haití en 2008, donde la ocurrencia de cuatro huracanes significó una pérdida de 15% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. “Es esencial que haga una intervención para reducir la emisión de gases que contribuyen para el efecto invernadero”, afirmó.
Poschen presentó, datos de los sectores con alto potencial para generación de empleos verdes. Entre ellos, el transporte público, el tratamiento de la basura, la agricultura y la construcción civil. En la Unión Europea, por ejemplo, los edificios representan 23% de las emisiones de gases y 46% del consumo final de energía. “El aumento de la eficiencia podría representar más de 1,0 millón de empleos por año solamente en la construcción”, comenta.
El concepto de empleos verdes está asociado a las condiciones adecuadas de trabajo. “Empleo no digno es también empleo no verde”, resaltó Poschen. En eso contexto, citó el caso de China, donde existen más de 700 mil personas trabajando en la reciclaje de basura de equipamientos de informática. Entretanto el sector no es estructurado y los trabajadores no tienen perspectivas para salir de la situación en que se encuentran. Bajo ese enfoque, ese tipo de trabajo, mismo colaborando con el medio ambiente no puede ser considerado un empleo verde. Situación semejante puede ser observada con los catadores de basura en Brasil.
Segundo Poschen, en todos los países, un factor limitante para el crecimiento del empleo verde es la cualificación de los trabajadores y de las empresas. “Sin personas cualificadas y empresas preparadas, no se puede utilizar el potencial de la tecnología”, comenta. Y la crisis económica, para él, es un “bueno paquete de estímulo de la economía”, especialmente no que se refiere a el transporte público, redes de distribución de electricidad, edificios y saneamiento de ríos. “Los empleos verdes son una forma de lidiar con los dos desafíos del siglo 21: el medio ambiente y la falta de trabajo decente”, concluyó.
Gobiernos deben elaborar códigos para la construcción sustentable
Orivaldo Barros, consultor sénior de la BRE Construcción Sustentable y Regeneración, con sede en Londres (Inglaterra), fue el segundo conferencista del Coloquio. Él habló sobre las experiencias de la construcción sustentable en diferentes países.
Segundo Barros, la Inglaterra posee más de 3,0 millones de personas trabajando en el sector constructivo y uno de los obstáculos para el desarrollo de la construcción sustentable es el alto coste. Entretanto, para él, esa es una visión equivocada.
Él citó como ejemplos de sustentabilidad en el mundo el programa voluntario de Australia “The Green Star”; el Código chino que existe desde 1987, pero necesita de nuevos padrones y refuerzo en sus reglas; el Japón que usó métodos modernos de construcción, con la generación reducida de residuos durante la obra, entre otros.
“Existen muchos obstáculos para la construcción sustentable, pero existen muchas oportunidades”, afirmó. Para el consultor, es necesario criar códigos y padrones para l construcción sustentable y ese papel debe ser ejercido por el gobierno con la participación de todos los sectores envueltos, llamados stakeholders.
La mudanza de visión de mundo rumo a la sustentabilidad
Para Laura Valente de Macedo, directora regional del ICLEI - Gobiernos Locales pela Sustentabilidad, Secretariado para América Latina e Caribe, o desarrollo sustentable depende prioritariamente del enseño. “Información es importante, pero no suficiente. Es necesario educar por el ejemplo, educar en las instituciones, respectar las organizaciones no-gubernamentales que tienen participación en la sociedad civil”, afirmó.
Segundo ella, el Brasil tiene oportunidad de saltar etapas debido a la grande masa de gente ávida por trabajo y dignidad de vida. “El Programa Mi Casa, Mi Vida es una oportunidad de oro para el gobierno federal, estadual y municipal actuaren juntos y saltaren la etapa del desarrollo fundamentado en energía fósil”, dijo. Para ella, el crecimiento en dirección a la sustentabilidad depende de una mudanza de visión de mundo que inicia en nuestro día a día.

Ya para el presidente de la Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción (CBIC) y miembro del Consejo de Desarrollo Económico y Social de la Presidencia de la República, Paulo Safady Simão, el programa Mi Casa, Mi Vida es un grande ejemplo de sustentabilidad. Él destaca, en ese sentido, los proyectos Explanada Sustentable y Planseq-Construcción Civil como buenas iniciativas del gobierno. Ese trata de u plano de cualificación y inserción profesional para los beneficiarios del programa Bolsa Familia en el ámbito de la construcción civil. Aquel, proyecto concebido por la propia CBIC, visa modernizar sistemas hidráulicos y eléctricos y racionalizar la utilización del espacio arquitectónico de los predios de la Unión localizados en la Explanada de los Ministerios y en la Plaza de los Tres Poderes.
Paulo Simão cree que para la realización de un proyecto de construcción sustentable sete pontos deben ser considerados: eficiencia energética, uso racional del agua, innovación tecnológica, entrenamiento y mejoría de la mano de obra, gestión de la cualidad, gestión de los residuos y protección a lo verde.
Para la implantación de la construcción sustentable y de empleos verdes en Brasil, la CBIC cuenta con compañeros, de entre ellos el Confea, actuando en su Programa de Innovación Tecnológica.
Los números de la construcción civil
La presentación del presidente del Consejo Brasileño de Construcción Sustentable, Marcelo Takaoka, sustanció los espectadores con datos sobre el sector. La construcción civil y el sector inmobiliario, segundo la explanación de Takaoka, corresponden a 40% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. Además, los sectores son responsables por 40% de los materiales consumidos en el mundo todo y por 30% de la generación de basura sólida.
Para Takaoka, que participa con la Organización de las Naciones Unidas de la construcción de u prototipo de casa sustentable, además de políticas públicas, otros factores son necesarios en Brasil para el incentivo de la construcción sustentable. “Instrumentos de reglamentación, instrumentos económicos, medidas fiscales, instrumentos de voluntariado y informativos, entre inúmeros otros factores, son fundamentales para el crecimiento de la área”, dijo.
Tendencias para una ciudad sustentable
A secretaría Nacional de Habitación del Ministerio de las Ciudades, Inês Magalhães, apuntó como tendencias futuras a partir de la construcción sustentable la integración del edificio verde para su entorno y el uso total y gestión de los residuos. “Además de eso, el futuro nos reserva más materiales ecoeficientes y edificios e generan la energía que consumen”, dijo. Otra tendencia apuntada por Inês es la economía del agua.
“El trabajo de la Secretaría es garantir para los ciudadano el directo a la ciudad, el directo a una ciudad sustentable”, explicó Inês. Ella apuntó como directrices a interface con la agenda ambiental, licenciamiento ambiental, la implantación del proyecto Mi Casa, Mi Vida, entre otros. “El desafío es implantar cada una de esas directrices en los estados y en los municipios”, dijo.
Matriz energética brasileña está a delante
En cuanto países ricos tienen en su matriz energética cerca de 6% de energía renovable, las energías renovables no Brasil responden por 47% del total de la matriz. “La Inglaterra, por ejemplo, tiene apenas 3% de energía renovable en su matriz!”, dijo el director del Departamento de Energía del Ministerio de las Relaciones Exteriores, André Corrêa do Lago. “Los países ricos gastan mucha energía. El motivo de eso es el frío. Los sistemas de calefacción demandan mucho”, explicó.
Para él, el mayor problema a ser resuelto en Brasil no es la energía, pero la pobreza y la calidad de vida de la mayoría de la populación. En ese sentido, él explicó que municipios están siendo beneficiados por proyectos y implantación de aterros sanitarios financiados por países desarrollados. “Ellos no tienen como reducir el consumo de energía, por eso invierten en países en desarrollo y ganan crédito de carbono”, explicó. “La idea es desviar la atención da eficiencia energética y agenda ambiental de ellos y enfocar en los proyectos de los países en desarrollo”, concluyó.
Transporte también entra en el cálculo verde final
Al final del encuentro, una cuestión levantada suscitó debate entre los participantes. Un predio verde que no dispone de transporte colectivo eficiente en sus cercanías no pode ser considerado 100% verde. “Un predio que obliga las personas a utilizaren coche para conseguir llegar, realmente no es totalmente sustentable”, dijo André Corrêa do Lago, del MRE, después de manifestación de la platea.
Al encerrar el encuentro, el consejero del CDES Paulo Speller, que coordinó la mesa, destacó cómo un dos principales entrabes a la construcción sustentable en Brasil la escasez de mano de obra. “Precisamos de innovación, con pesquisas, nuevos materiales, nuevas tecnologías. Precisamos de personas para desarrollar todo eso”, dijo.
Beatriz Leal y Tânia Machado
Asesoría de Comunicación del Confea
